El aprendizaje basado en competencias es un extenso y complejo proceso, que no es fácil de observar ni medir sino se tiene claro, en un primero momento, para es que fueron creadas, cual es el verdadero significado de dicho concepto y del modelo educativo, tanto sus objetivos mas observables como los que se encuentran inmersos en su verdadero significado.
Las competencias deben de estar bien estructuradas, sus objetivos bien definidos, integrados todos los aspectos que se buscan formar en el estudiante. Las competencias tanto genéricas como las disciplinares deben seleccionarse de una manera que correspondan, además de su correcta interpretación deben de cumplir con requisitos muy específicos, como lo son el ambiente donde se desarrollaran, aunque estos deben poder satisfacer a cualesquier ambiente, pero en un primero momento se deben de situar donde el estudiante se sienta cómodo, que se identifique, donde pueda formar una imagen y así poder desarrollarlas en cualquier situación que se plantee.
Uno de los grandes problemas de las competencias, es en cuando a su aplicación, que se debe de hacer un correcto traslado de los conocimientos hacia la acción, hacia un correcto hacer, y no nada más enfrascarse en los conocimientos que uno tiene, sino utilizar ese “plus” que le imprimimos a las cosas, la experiencia que tenemos, a nuestro sentido común y muchos otros aspectos más que se aprenden no en el aula sino en la vida diaria. Recuerdo una vez en la prepa en la sierra donde trabajaba que estábamos poniendo un cerco de alabre de puas en la prepa, y teníamos que cortar dicho alambre pero no teníamos pinzas, solo una especia de barra de acero que llaman pata de cabra o chivo y un partillo con el que estábamos poniendo las grapas, entonces lo doblábamos y le hicimos mil cosas y no pudimos, en ese momento un señor de avanzada edad no dijo: cómo les gusta batallar, y con los instrumentos que nosotros teníamos lo corto, puso el lado plano de la barra de acero hacia arriba y puso el alambre obre ese lado y le dio un martillazo y lo corto, y nos quedamos riendo mi compañero y yo, lo que quiero decir con esto, es que muchas veces tenemos las herramientas en nuestras manos pero no sabemos cómo manejarlas y mucho menos como expresarlas a los estudiantes o llevarlas al campo de acción.